··· Caminos.

Septiembre 2008

Ayudo a niños y jóvenes con dificultades de aprendizaje e integración, desde hace más de 15 años, este camino que inicié de manera autodidacta, se ha ido remodelando y completando gracias a los encuentros con la pedagogía Waldorf. En mi búsqueda personal, he descubierto que son muchos los factores que intervienen en el buen y equilibrado desarrollo o en su defecto en las dificultades que acompañan al niño en su evolución. En la actualidad hay muchos niños que sin presentar las características de los niños con necesidades educativas especiales, en su aprendizaje requieren de una dedicación especial, porque no pueden seguir el ritmo del resto de la clase; y en algunos casos incluso su comportamiento les impide relacionarse sin dificultades. Mi trabajo se fundamenta en dos pilares:

La pedagogía Waldorf: desarrollo sensorial y "La clase-extra" de Audrey McAllen.

El programa de reflejos (Sally Goddard).

A mí me gusta decir que los niños tienen diferentes formas de aprender; y por lo tanto las dificultades de aprendizaje surgen, cuando se pretende de manera unilateral enseñar; es en este punto donde el niño debe de adaptarse a la metodología que se emplea, aquel niño que no es capaz de asimilar ese método , queda rezagado en el mejor de los casos. También realizo terapias con niños con dislexia, con síndrome de atención deficitario, con hiperactividad, con dificultades en la lectoescritura,con retardo en el lenguaje, disgrafías, discalculias, con problemas de integración sensorial y con sindromes específicos. En el blog hay una sección de artículos sobre estos temas, te aconsejo que los leas, sobretodo si has llegado hasta aquí.


··· sobre los cuentos

El derecho de los niños a escuchar cuentos.

 
octubre 2008

   1.Todo niño, sin distinción de raza, idioma o religión, tiene derecho a escuchar los más hermosos cuentos de la tradición oral de los pueblos, especialmente aquellos que estimulen su imaginación y su capacidad critica.
   2.Todo niño tiene pleno derecho a exigir que sus padres le cuenten cuentos a cualquier hora del día. Aquellos padres que sean sorprendidos negándose a contar un cuento a un niño, no sólo incurren en un grave delito de omisión, sino que se están autocondenando a que sus hijos jamás les vuelvan a pedir otro cuento.
   3.Todo niño que por una u otra razón no tenga a nadie que le cuente cuentos, tiene absoluto derecho a pedir al adulto de su preferencia que se los cuente, siempre y cuando éste demuestre que lo hace con amor y ternura, que es como se cuentan los cuentos.
   4.Todo niño tiene derecho a escuchar cuentos sentado en las rodillas de sus abuelos. Aquellos que tengan vivos a sus cuatro abuelos podrán cederlos a otros niños que por diversas razones no tengan abuelos que se los cuenten. Del mismo modo, aquellos abuelos que carezcan de nietos están en libertad de acudir a escuelas, parques y otros  lugares de  concentración infantil donde, con entera  libertad, podrán contar cuantos cuentos quieran.
   5.Todo niño goza a plenitud del derecho de conocer las fábulas, los mitos y leyendas de la tradición oral de su país.
   6.El niño también tiene derecho a inventar y contar sus propios cuentos, así como a modificar los ya existentes, creando su propia versión.
   7. El niño siempre tiene derecho a pedir otro cuento y a pedir que le cuenten un millón de veces el mismo cuento.


     (Del decálogo difundido por la asociación colombiana del libro infantil)


··· sobre los niños

LOS NIÑOS APRENDEN LO QUE VIVEN

noviembre 2008

Si un niño vive con críticas, aprende a condenar.

Si un niño vive con  hostilidad, aprende a luchar.

Si un niño vive con ridiculez, aprende a ser tímido.

Si un niño vive con vergüenza, aprende a sentirse culpable.

Si un niño vive con tolerancia, aprende a ser paciente.

Si un niño vive con apoyo, aprende a tener confianza.

Si un niño vive con aprecio, aprende a apreciar.

Si un niño vive con honradez, aprende a ser justo.

Si un niño vive con seguridad, aprende a tener fe.

Si un niño vive con aprobación, aprende a encontrarse bien consigo mismo.

Si un niño vive con aceptación y amistad, aprende a encontrar amor en el mundo.

 
Dorothy Law Nolte


··· sobre el juego y los juguetes

ADVIENTO 2008

Actualmente existen muchos factores que operan en contra del juego libre e imaginativo, por ejemplo el énfasis puesto en el comienzo temprano de la educación académica, la presencia de la televisión y el cine, la atracción seductora de los videojuegos…

El hecho de que los adultos estén cada vez más ocupados  y se hayan vuelto menos creativos hace que nuestros niños vayan perdiendo la capacidad de jugar.

Nuestros niños de hoy tienen tantos juguetes que no saben con cual jugar. Los niños no necesitan juguetes son las fábricas de juguetes las que necesitan a los niños.

Cuanto menos definido esté el juguete más lugar habrá para la imaginación.

El juego es muy importante para el desarrollo emocional y representa el mejor fundamento para el desarrollo intelectual. El juego implica movimiento y la ausencia total de cualquier otro motivo que no sea el juego en sí mismo. Con el juego, el niño se relaciona primero con los padres, después con los parientes más cercanos y posteriormente con los otros niños, cuando comienza  a desarrollarse en él, el elemento imaginativo, creando situaciones en las cuales pueden participar otros niños.

¿Cómo podemos alentar a los niños a la consecución de un juego creativo?

Realizando una evaluación de los juguetes, por ejemplo podríamos hacerla desde el punto de vista de la estética, busquemos muñecos  bonitos, eliminemos  lo grotesco y estrafalario, que no rodee a nuestros hijos un universo de fealdad. Si a esto añadimos una disposición ordenada de los juguetes y un entorno acogedor teniendo presente que cuanto menos definido y mas arquetípico sea, mas espacio habrá para la imaginación.

Algunos juguetes básicos

    * Telas de colores
    * Troncos de árboles, cortezas…
    * Piedras, conchas, piñas, castañas…
    * Muñecos sencillos y bonitos: un padre, una madre, un abuelo, una abuela….
    * Animales: perro, gato, caballo…(blanditos de lana por ejemplo)
    * Una cocinita: tazas, platos, cucharas…
    * Juegos de construcción de madera.
    * Delantales, sombreros, guantes, coronas

Y nunca hay que olvidar que el juego se fomenta con el ejemplo: así que a JUGAR!!!


··· sobre las habilidades físicas

ENERO 2009

Como maestra de jardín de infancia Waldorf, reconozco la necesidad de que los niños dominen habilidades físicas más que habilidades intelectuales en la primera etapa escolar, esta reflexión está basada  en el principio “que los dedos ágiles forma mentes ágiles”, que la investigación neurológica moderna confirma. Considero que hay que ayudar a los niños a despertar en sus cuerpos y especialmente en sus manos y dedos. Al aprender a manipular y agarrar con las manos en actividades que tienen sentido, se forma una base funcional en la mente del niño para el posterior desarrollo de “aprehender” el mundo a través de conceptos.

En mi trayectoria como terapeuta, he podido constatar: que el movimiento es el primer lenguaje de un niño, y es a través del movimiento como empieza a explorar el mundo y a ganar control sobre su propio cuerpo, esto es lo que yo llamo crecer dentro del cuerpo. El nivel más avanzado de la movilidad es la capacidad de estar completamente quieto, y hasta que un niño no controla todos sus movimientos y la habilidad de permanecer sentado o en pie inmóvil, no tiene los instrumentos necesarios para el  aprendizaje en clase.

Los niños aprenden mejor cuando se divierten aprendiendo. Los niños pequeños asocian movimiento con diversión. El movimiento y los estímulos vestibulares son experimentados con alegría, por ejemplo cuando los balanceamos por el aire o cuando aprenden a dar vueltas. Durante los primeros años vida, la práctica de habilidades motoras y el juego son prácticamente lo mismo. Aprendemos qué es el equilibrio gracias a las caídas, aprendemos a  tolerar alturas cuando escalamos, cualquier habilidad motriz  que de adulto hacemos bien la hemos adquirido gracias a fracasos iniciales y por el esfuerzo de superar el problema.

Cuando los niños están en edad de asistir a la escuela infantil es decir a partir de 3 años, la motricidad fina adquiere una importancia primordial, el cerebro descubre lo que los dedos exploran, es en esta etapa cuando las actividades creativas y manipulativas ocupan el primer lugar, como a esta edad las fuerzas de la imitación son muy fuertes con la ayuda de un adulto pueden aprender  a hacer tareas prácticas bastante complejas, incluso en las que se utilizan herramientas afiladas o difíciles de manejar por ejemplo: coser, cuidar el huerto o el jardín, recortar, amasar pan, serrar, picar frutas para hacer una macedonia para merendar. Sin olvidar que todo lo que se haga tenga un sentido, preparar la merienda, hacer un juguete, preparar un regalo.

Si un niño no desarrolla el control automático del equilibrio y de las habilidades motoras, muchos otros aspectos del aprendizaje pueden verse afectados negativamente, aunque el niño tenga una inteligencia media o incluso por encima de la media.

El control del cuerpo es también el fundamento del autocontrol.


··· sobre el orden y el desorden

FEBRERO 2009

Un problema muy importante en el trato con los niños pequeños es el desorden que dejan tras de sí al terminar sus juegos.

No podemos dejar que el niño se entregue indefinidamente a sus juegos. Debemos poner punto final a los mismos, porque es la hora de la comida, porque es la hora de dormir, porque… pero debemos hacerlo con simpatía, sin hablar de revoltijo o de caos, pongamos un ejemplo: los niños han puesto todo patas arriba -desde nuestro punto de vista-  y con alegría decidimos inducirlos al orden con frases como:

—        acostemos al bebé en su cunita,
—        llevemos el caballo al establo,
—        vamos a aparcar el coche en el garaje,
—        pongamos los juguetes a dormir…

Después de la comida o al día siguiente el niño jugará como si tal cosa.

Si montamos en cólera y decimos ¡pero qué es este lío! Le sacamos al niño del ensueño de su juego y no entiende lo que hacemos, solo cuando algo llame su atención y tenga sentido sobre lo que hace en ese momento - como en los ejemplos que cito anteriormente- nos prestará atención y colaborará.

Uno de los juegos más importantes para el niño sano es la construcción de una “casita”, para ello utilizará la mesa más cercana, que arrastrará con gran placer, solo o con la ayuda de su compañero de juegos, el mantel de la mesa o los edredones de las camas servirán para cubrir los lugares abiertos, colocará encima de ellos para que no se caigan, los objetos mas cercanos y pesados, sin pensar en su valor o fragilidad – el reloj de sobremesa, el jarrón de porcelana, o la pecera-. Después decorará la casita por dentro, la papelera, un taburete, los cojines del sofá, incluso el teléfono  de casa y cuando terminen de hacer la casa, también habrá terminado el juego. Poner las cosas en su lugar una vez terminado el juego, no forma parte de la vida del niño, es ahí donde nosotros debemos ayudar, conteniendo nuestro enfado, y en lugar de reprender por el desorden, debemos  encontrar otro “juego” que nos lleve a dejar cada cosa en su lugar.

Esto resulta muy difícil cuando las prisas de lo cotidiano nos abruman, y además de preparar los macarrones para comer, tenemos que poner la mesa y el mantel está en la sala cubriendo la casa de la “ratita pardita”, y sólo disponemos de apenas noventa minutos para todo,  es muy importante saber manejar estas situaciones conociendo lo que vive en el alma del niño, para resolverlo con rapidez y sin sobresaltos tanto para el niño como  para nosotros.